| Introducción al Tiro con Arco |
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El arco se encuentra asociado con el propio origen del hombre, quien hace unos 35.000 años encontró en él uno de sus principales instrumentos de caza y de guerra. Tras la invención de las armas de fuego, el arco pasó al ámbito deportivo, y se formaron los primeros clubes europeos durante el reinado del monarca británico Enrique VIII (siglo XVI). El tiro con arco alcanzó rango olímpico en París, en 1900, aunque la inexistencia entonces de un organismo internacional que estableciera un reglamento único explica la supresión de este deporte del programa olímpico. En 1931 siete naciones fundaron la Federación Internacional de Tiro con Arco (FITA), que ese mismo año solicitó al Comité Olímpico Internacional (COI) su vuelta a los Juegos Olímpicos, que no se produjo hasta Munich 1972. En Barcelona 1992 el equipo español conquistó el oro por equipos. El tiro con arco es, sobre todo, un deporte de precisión, por lo que en principio su práctica requiere una gran capacidad de concentración, pero también una correcta preparación física. En un torneo olímpico el arquero recorre durante sus desplazamientos a la diana una distancia aproximada de diez kilómetros y según datos de la FITA el tirador desarrolla un esfuerzo similar a ocho o nueve toneladas de tensión sobre el arco al lanzar las 300 flechas que utiliza durante los dos días que dura la competición. El campo de tiro en el que se realizan las competiciones internacionales es una superficie plana, preferentemente de hierba, en la que se marca la línea de tiro desde donde se realizan los lanzamientos. Por delante de ésta se trazan unas líneas paralelas a las distancias de 30, 50, 70 y 90 metros en modalidad masculina, y a 30, 50, 60 y 70 metros en la femenina. En ellas se indican los puntos sobre los que se colocarán los centros de las dianas. De acuerdo con las normas de la FITA, el arco utilizado en alta competición debe estar compuesto por una empuñadura y dos palas flexibles, cada una de la cuales termina en una punta con dos muescas para la cuerda y, además, debe usarse tan sólo una cuerda sencilla. La normativa contempla la existencia de arcos de una sola pieza y desmontables, y dentro de éstos los recurvos y los de poleas. Su longitud oscila entre 162 y 178 centímetros, y su potencia o fuerza para asegurar su apertura, en razón de la longitud de la flecha, está comprendida entre 11,3 y 22,5 kilos. La diana puede ser redonda o cuadrada, y en la actualidad se fabrica de materiales sintéticos tipo foam. Está situada sobre un trípode de madera y su centro debe estar a 130 centímetros del suelo; la inclinación de las patas delanteras con respecto a la vertical es de quince grados. Los blancos están compuestos por piezas de papel o de cartón colocadas sobre la diana. Reglamentación En la competición serie FITA de tiro con arco se lanzan 144 flechas en cuatro series de 36. Cada arquero da cuenta de cada serie en tandas de seis o tres disparos y dispone de cuatro y dos minutos respectivamente para completar cada serie. Tradicionalmente, los campeonatos del mundo y los Juegos Olímpicos se diputaban a doble round, es decir, con 288 flechas en cuatro jornadas. Pero la FITA modificó este reglamento con motivo de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, en donde por vez primera se empleó un sistema de eliminatoria de arquero contra arquero. Existe también la modalidad competitiva de tiro de campo, y tiro de bosque. |


